Y yo me pregunto: ¿tecnología para qué?
Si luego nadie sabe qué hacer con ella.
Si al Hospital Puerta del Mar seguiremos llamándolo “Residencia”.
Si el puente de la Constitución se llamará “El segundo puente”.
Si el arco de Garaicoechea siempre será el que no es.
Si la Avenida León de Carranza (o cualquiera de sus tramos) seguirá siendo “la Avenida“.
Si las promesas seguirán siendo eso mismo, promesas.
Si por más que ¡Viva la Pepa!, la Pepa se muere.
Si los Astilleros seguirán cerrados.
Si nunca sabré si Cádiz es la cuna de la libertad o si es su tumba.
Si este ejercicio es la cara de la cruz de mi moneda.
Si Cádiz non plus ultra aquí siempre significó: Después de Cádiz, ni hablar.